¿Cómo hacerle entender a un gato que no debe hacer algo?

En el momento en que pilles a tu gato realizando algo que no deseas que realice, tienes que regañarlo en el instante, emplea una palabra concreta a fin de que en el momento en que se lo afirmes comprenda que no hay que llevar a cabo, por poner un ejemplo, puedes decir «No» en un tono serio o un «No está hecho».

Castigar a un gato: pegar no, privar sí

La primera cosa que tienes que saber es que pegar NO es una manera de castigar a un gato. En verdad, es lo malo que hay, no importará; por lo menos no a fin de que no vuelva a llevar a cabo lo que logró mal.

Por otra parte, privar a tu mascota de tu compañía por un tiempo ES la mejor táctica para ofrecerle ese «toque de atención» que precisa para corregir su accionar. ¿Tienes ganas de saber de qué forma lograr que ande?

Por qué razón tu gato tiene pésimos hábitos

Más allá de que el instinto animal de tu gato puede influir a fin de que tenga pésimos hábitos y formas de proceder inadecuadas, así como: morder, rasguñar muebles, ser esquivo o no emplear su caja de arena, merced a su sabiduría, limpieza y también independencia, los gatos demostraron ser mascotas de simple estudio.

¿El gato comprende el castigo?

Si tu forma de castigar y reñir a tu gato es gritándole o golpeándolo, ¡DEFINITIVAMENTE NO! De esta forma no lo comprendes.

Lo único que logras con estas acciones «violentas correctivas» es que comienzan a temerte. Que te vean en vez de un compañero asegurador, un enemigo que les hace daño.

No lo castigues

Para corregir el mal accionar o educar a un gato, comienza por eliminar las regañinas y los castigos. Pasa tiempo cada día jugando o acariciando a tu gato; interacciona con él como sabes que le agrada. Lo realiza sentir bien y no le duele llamar tu atención. Además de esto, así no se aburre ni se implica en juegos inadecuados que acaban rompiendo un adorno.

El otro punto clave en el entrenamiento de un gato es premiarlo toda vez que hace algo positivo. Para esto, es preferible hacer el ámbito o la situación a fin de que realice lo que tú deseas.

Por servirnos de un ejemplo, aliméntalo siempre y en todo momento a exactamente la misma hora a fin de que consigas predecir cuándo deberá defecar; Poco antes, quédate con él en la habitación donde está la cabina sanitaria y espera a que la use (si no le agrada que lo mires, comienza a llevar a cabo otra cosa), entonces llénalo de caricias, dale algo sabrosísimo. o un juguete si le agrada.