Es bueno tener dos gatos en casa

El gato que vivía en la vivienda es indudablemente el que mucho más padece este inconveniente, puesto que su rutina día tras día está completamente modificada por un entrometido. En la mayoría de los casos, los machos capados admitirán con bastante gusto una exclusiva pareja, las hembras tienden a ser algo mucho más territoriales. Pero es a la perfección habitual que demoren unas 2-3 semanas, tras ese primer instante es muy normal que terminen siendo amigos íntimos.

¿Los gatos reconocen a sus hermanos?

Los gatos tienen la capacidad de admitir a sus hermanos siempre y cuando hayan sido criados juntos desde el comienzo. En una camada de gatos, se van a reconocer como hermanos hasta las 12-13 semanas precisamente. Si pasado este periodo los gatos están separados, probablemente no se reconozcan como familia nuevamente.

Si, en cambio, son criados y conviven, establecen un vínculo muy sólido que hace difícil la separación. De ahí que, a veces, en el momento en que hay 2 hermanos gatos en adopción, es realmente difícil adoptarlos separadamente, de ahí que, desde las protectoras, les animan a admitirlos juntos en su nuevo hogar.

¿Qué es lo que significa tener un segundo gato?

Solo un rápido incremento del consumo de pienso, arena o pelo en la vivienda.

No requiere mucho más espacio y el gasto solamente se aprecia. Esto deja gozar de las relaciones sociales entre ellos, y asimismo puede ser atrayente que los pequeños aprendan y observen.

Los gatos distribuyen espacios, con lo que no llenan mucho más de uno, rompen menos cosas por aburrimiento, puesto que juegan entre ellos, y si bien poseas un apartamento pequeño, no les importa si tienen espacio para desplazarse y jugar juntos. Al comienzo los costos incrementan un tanto (vacunas, esterilización, microchip), pero el cuidado es indetectable, el consumo no es considerablemente más, un rápido incremento del gasto en pienso y arena, en tanto que debemos limpiarnos de todas maneras.

Castración

Y comentando de castración, este es otro aspecto a tomar en consideración, en tanto que es bastante superior que si uno se castre asimismo al otro. El castrado puede sentir una suerte de envidia de lo que no es así, que se marcha a traducir en una mala convivencia e inclusive riñas.

El no castrado vería al otro como una amenaza y de alguna manera se sentiría inferior a él. Para eludir estos malentendidos, castra a los dos, con independencia de si son de sexo diferente.

Composiciones de pares de gatos