La ataxia en los gatos tiene cura

Antes de ingresar en el tema, merece la pena nombrar otras causas que tienen la posibilidad de ocasionar ataxia en gatos. A propósito, en el planeta veterinario asimismo se considera un síntoma de una patología y no de una nosología en sí. Desde inconvenientes musculares, hasta distintas dolencias de tu sistema inquieto, enorme debilidad corporal por anemia o apetito, inconvenientes protésicos que influyen de manera directa en tus huesos, etcétera.

En concordancia, y conociendo el diagnóstico, ¿qué tenemos la posibilidad de llevar a cabo? El interrogante del millón de dólares americanos es solo una, si la ataxia en gatos es tratable. Si bien lo idóneo sería poder contestar que sí, con independencia del género de ataxia del animal, es requisito ser realmente sensato en este sentido. Cada caso es un planeta. Mientras que los gatos que nacen con ella aprenden a convivir con esta condición, adaptándola a su historia día tras día, el panorama cambia en el momento en que charlamos de un gato con ataxia vestibular, que es bastante tratable. En un caso así, lo idóneo es buscar el origen del daño en el sistema vestibular y apreciar si es viable corregirlo o no.

¿Cuáles son los síntomas de la ataxia?

En la ataxia, los síntomas son variadísimos. Según el tipo y la causa de la ataxia, varios de los síntomas cambian, pero los mucho más propios y recurrentes son:

  • Falta de coordinación.
  • Desorientación.
  • Debilidad.
  • Temblores.
  • Pérdida de equilibrio.
  • Contrariedad para desplazarse, comer, mear y defecar.
  • Agobio y aullido incesante.

¿Se puede sanar la ataxia en gatos?

Generalmente, muchas de las causas de la ataxia en gatos no tienen solución ni precaución.

Por consiguiente, si tu gato fué diagnosticado con esta patología, probablemente deba acostumbrarse a convivir con ella a lo largo del resto de su historia. No obstante, es requisito admitir que, por fortuna, la mayor parte de las situaciones de ataxia se dan en gatos, lo que posibilita que el animal aprenda a convivir con esta patología sin que les incordien bastante sus síntomas.

Generalmente, hay tres géneros de ataxia en los gatos cuyos síntomas tienen la posibilidad de cambiar dependiendo del gato que la sufre. Por una parte, existe la ataxia cerebelosa, que es la que perjudica al cerebelo, ocasionando un debilitamiento de aquella una parte del cerebro encargada de coordinar los movimientos.

Ataxia sensorial: falta de propiocepción

Para finalizar, vamos a hablar de la ataxia sensorial que acostumbra perjudicar a la medula y los nervios periféricos y que impide que el gato tenga por sí solo una adecuada conciencia espacial.

Las causas, como en las precedentes, son distintas: infecciones bacterianas, tumores de la columna, un trastorno metabólico, traumatismo en la columna, un ictus en la columna o aun a consecuencia de la diabetes.

Síntomas de ataxia en gatos

  • Falta de coordinación y precisión en sus movimientos.
  • Desorientación con relación a el ambiente.
  • Temblores y pérdida de equilibrio.
  • Caminar con pasos muy largos o cortos.
  • Movimiento en círculos.
  • Temor a desplazarse.
  • Contrariedad para defecar, mear y comida.
  • Arrastra las piernas y apoya los dedos de los pies para caminar.
  • Movimientos pegados al suelo o saltos descoordinados.
  • Movimiento ocular incontrolado.

La ataxia puede aparecer de inconvenientes en alguno de los tres sistemas nombrados (vestibular, cerebelar, sensorial). Aparte de una viable condición del sistema inquieto del gato, la ataxia se puede agudizar tolerando: