Para qué sirven las almohadillas de los gatos

Prrr Hola!!!

♡ El gato emplea sus patas para desplazarse, esto no debería asombrar a absolutamente nadie. Pero este no es su único propósito. Aparte de las uñas, las patas ocultan atrayentes misterios que asisten a comprender un tanto mucho más el lenguaje felino.

¿Qué comprender sobre las almohadillas de presa

¿Para qué valen las almohadillas de goma? (Fuente de la fotografía Pixabay)

Las almohadillas no son mucho más que amontonar pelaje de mi yerba ubicada en el día de las patas del gato. Poseen varios receptores alterados y de ahí que soy muy sensible, tanto que a los estimados gatos no les agrada, por servirnos de un ejemplo, caminar por caminos llenos de piedras o pellets y ser tocados o aplastados a lo largo de un buen tiempo. Por otro lado, una playa de arena fina le devuelve una sensación satisfactorio.

¿De qué forma lijar las uñas de un gato?

Ciertos cortauñas traen un limón. Si tiene un rascador, el gato tenderá a afilarlo con las uñas cortadas con un desarrollo de limón natural.

De cualquier manera, si deseas emplear el limón, puedes usarlo tras recortar las uñas de tu gato.

Las almohadillas son del mismo color que el pelaje

El pigmento que se hace cargo de ofrecer el tono de la piel asimismo colorea sus patas, mucho más exactamente las almohadillas. Si se fija, apreciará que estas zonas acolchadas son exactamente las mismas que el abrigo (bajo el pelo). Las opciones son variadas: gris, naranja, negro, amarillo, blanco… Todo es dependiente de la pigmentación de la piel.

Varias personas se dieron cuenta de que las patas de sus gatos huelen a fritura. Esto se origina por que la humedad del sudor y el calor habitual del cuerpo crean un ámbito propicio para los hongos y las bacterias, que desprenden ese fragancia peculiar. Estos microorganismos son pobladores naturales de la piel de tu mascota, con lo que no les perjudicarán.

Las patas delanteras

Las patas delanteras son las manos del gato. En lo que se refiere al esqueleto, aun son bastante similares a las manos humanas, solo la manera es sutilmente diferente. Su composición anatómica da un empleo perfecto. Posiblemente los gatos no logren realizar todo cuanto hacemos con las patas delanteras. En cambio, se mueven como una bailarina de puntillas. Estas puntas de los pies tienen la posibilidad de arrimarse a su toma en silencio y sin inconvenientes.

Ciertos gatos se levantan para ver su ambiente. Se sientan erectos, serenos sobre las patas traseras y, con la columna vertebral erecta, sostienen la mirada pausada. Además de esto, tienen la posibilidad de saltar de manera fácil hasta 2 metros desde una situación parado. Para esto, primero «doblan» las patas traseras y después las «desplegan» nuevamente. Esto crea mucha energía, dando permiso a los gatos catapultarse hacia arriba o lejos.