Por dónde sudan los gatos

Son incontables los foros de discusión donde se acepta equivocadamente que los gatos no sudan y que el sudor es sustituido por la saliva que el gato genera al relamer, en un desarrollo de termoregulación.

Si bien no lo hacen por toda la piel, los gatos generan sudor, lo suprimen y calman su calor mediante las escasas glándulas sudoríparas que tienen localizadas en sitios estratégicos del cuerpo: ángulo de la barbilla, labios, ano y entre las almohadillas de los pies.

¿De qué forma sudan los gatos?

Además de esto, sus glándulas sudoríparas hacen que su piel y pelaje contengan una enorme flexibilidad y elasticidad. Mediante estas glándulas, asimismo excretan restos y cumplen entre las funcionalidades mucho más esenciales, que es sostener la microflora de la piel.

Refrescante y limpieza de la lengua

Los gatos entretienen bastante en su vigorosa lengua. No solo contribuye a peinar y remover el pelo fallecido y la mugre, como comentamos en nuestra publicación «¿De qué manera eludir que tu gato vome bolas de pelo?», sino más bien asimismo para refrescarse en el momento en que el termómetro sube sobre llevadero.

Mientras que se limpian, los gatos se lamen el pelaje y, al llevarlo a cabo, depositan saliva que se evapora, refrescando y ayudándoles a regular su temperatura.

Cuídate

A los gatos les gusta mucho limpiarse. Les gusta mucho peinar y chuparse el pelaje o lavarse las patas para sostener la higiene corporal.

No obstante, el grooming es asimismo un mecanismo que han creado y que está relacionado con el control de su temperatura. Es en especial útil en condimentas con un pelaje espeso. En el momento en que hace bastante calor y tu mascota se lame de forma cuidadosa las patas y por todo el cuerpo, puede ser una señal segura de que se está calentando y probablemente está sudando. La evaporación de la saliva contribuye a bajar la temperatura corporal y enfriarlo.

Otra actitud que asimismo señala la oportunidad de que los gatos tengan calor y por consiguiente aumenten las opciones de transpiración, es su mayor apatía. En días singularmente calurosos, continúan inactivos y en reposo considerablemente más tiempo. Les agrada tumbarse en la sombra o en sitios frescos y no desplazarse bastante. Esto se origina por que así tu cuerpo trabaja menos y crea menos calor, con lo que se regula mucho más de forma fácil tu temperatura.