Por qué babea mi gato

causas por las que mi gato babea

A lo largo de la vida de tu mascota, posiblemente en algún instante aprecies que tu gato babea. En la mayor parte de las situaciones, salvo por anomalías anatómicas innatas, es muy posible que haya un inconveniente que requiera atención veterinaria, y lo antes posible se ofrezca, mejor.

Ocasiones anómalos o alarmantes de un gato salivante.

Entre las primeras causas es haber creado algún género de patología bucal. Estos tienen la posibilidad de pasar inadvertidos tanto por el gato como por el dueño hasta el momento en que empiezan a ocasionar algún género de mal.

Gracias a esta sensación, puede comenzar a babear mucho más en pos de alivio. Ciertas ocasiones que tienen la posibilidad de provocarlo son:

Tu gato babea por el hecho de que está contento… ¡¡¡Son unos tontos de amor!!

Ciertamente, en el momento en que tienes a tu gato en los brazos y pasas un rato con él, acaricias sus zonas preferidas, afirmas pequeñas cosas que sabes que le agradan, aprietas las almohadillas de sus patas, le rascas la cabeza y ves como por los pequeños orificios Una gota de saliva cae entre los dientes es lo que piensas… tu gato está verdaderamente en el paraíso.

Aparentemente, un porcentaje no muy alto, pero todavía bastante importante, de gatos baba en contestación a estímulos que les resultan agradables (no solo en el momento en que los acarician) y lo hacen ronroneando, frotándose la cabeza o mejillas contra algún objeto que les encanta. Ciertos gatos asimismo argumentan así mismo al juego de gatera sencillamente por el hecho de que se están gozando como enanos.

Cristales de oxalato

Por otro lado, ciertas plantas que poseen cristales de oxalato de calcio insolubles tienen la posibilidad de ocasionar quemaduras en la boca de los gatos. Por suerte, estos compuestos jamás son mortales para los gatos, solo son muy incómodos.

Como en la intoxicación cáustica, el primer síntoma de la ingestión de cristales de oxalato es la salivación profusa. Si su gato baba, debe lavarse la boca en el instante con agua abundante. Recuerde emplear una jeringa sin aguja para hacer más simple el desarrollo.

Por exitación

No es frecuente, pero puede suceder. Ciertos gatos generan mucha saliva en el momento en que están muy relajados, distribuyen instantes cariñosos contigo o en el momento en que sienten el fragancia de tu comida preferida.

Puede suceder que, aparte de ronronear, mires a tu gato baboseando mientras que le acaricias. Algo similar asimismo puede suceder cuando entiendes que es hora de comer. De cualquier manera, es un hábito que comenzará a manifestarse próximamente y te terminarás habituando