Por qué los gatos rascan las puertas

Hay hábitos de nuestros animales que nos llaman la atención, hallarles una explicación nos asiste a comprenderlos un tanto mejor.

Si bien no todos y cada uno de los gatos lo hacen, es frecuente que tras comer se rasquen el suelo cerca del comedor tal y como si intentaran cavar, este ademán habitúa a hacernos felicidad o no podemos encontrar sentido, pero quiere decir que está lleno, satisfecho y no requiere comer mucho más.

Si su gato se araña en un espacio inapropiado, prosiga estos consejos

Los gatos procuran, naturalmente, una pluralidad de sitios para rascarse o rascarse, tal es así que jamás no debería eludir que renuncien absolutamente a esto El accionar, conveniente, es señalar a tu gato el sitio donde llevarlo a cabo.

Entonces, ¿qué puedes realizar si el lugar favorito de tu gato es un espacio inapropiado como tu sofá o tus cortinas?

¿Por qué razón tu gato araña la puerta?

Antes de charlar de de qué forma eludir que tu gato se comporte de este modo, debemos comprender por qué razón. Comprender la causa del accionar le puede contribuir a hallar resoluciones para parar el accionar.

Aquí hay tres probables fundamentos por los que tu gato se rasca en la puerta:

Otros fundamentos por los que los gatos pilosos arañan a las puertas

La escalada se encuentra dentro de las primordiales causas por las que mi gato rasca las puertas Este es tu ademán mucho más instintivo y preciso para tu avance, de este modo para tu confort. Micio sube a las cortinas de las ventanas y puertas, que a sus ojos semejan árboles, lugar desde el que puede ver el territorio. Desde ahí, puedes saltar donde desees.

Otro fundamento es la necesidad de afilar las uñas. Siendo un gato familiar y habituado a vivir en un apartamento, se amolda a ciertos espacios eligiendo puertas para afinarlas y desplazar la musculatura de todo el cuerpo.

Géneros de vocalizaciones

A pesar de que los miaulos son bastante identificables, no son las únicas vocalizaciones que hacen los gatos. Múltiples sonidos les asisten a estar comunicado, si bien ciertos tienen ciertas denotaciones que dejan detectar mejor lo que desean decir. Ahora se cuentan múltiples de ellos:

  • Ronron: este sonido habitual se emite a bajo volumen en ocasiones relajantes o contentos.
  • Soplada: es una expulsión inmediata de aire con la boca abierta que se emplea como amenaza.
  • Aullido: Es similar a un miave, solo agudo y mucho más largo. Se acostumbra emplear a lo largo del desarrollo de apareamiento, si bien asimismo hace aparición en ocasiones de mal o angustia.
  • Grito: Se puede estimar un miavemente corto y agudo. Hace aparición como contestación a un mal repentino como golpes, pasos o mordeduras.
  • Caqueteo: se ajusta a maulados pequeños, cortos y repetitivos que emite el gato con la mandíbula abierta. Se conoce como caparazón por el hecho de que la boca treme a lo largo de la vocalización, con lo que tiene un cierto ritmo diferente. Es habitual escucharle en el momento en que está fallido por perder su presa.