Por qué mi gato solo quiere estar en brazos

Por qué razón el gato no desea estar en tus brazos (Adobe Depósito Photo)

Asimismo puede suceder que si el gato no desea estar en tus brazos haya algo mal con nuestro accionar. Asegúrese de coger el gato adecuadamente. Primero, impide agarrarlo por el cuello o levantarlo por las axilas. Son zonas muy sensibles.

Que nos conozcan y se interesen por nosotros

Los gatos son animales que se guían por el instinto y que incluye el olfato, por consiguiente, si deseamos que nuestro gato confíe en nosotros, antes de recogerlo arriba debemos dejar que nos huela acercándonos a su mano, antes de comenzar a acariciarlos sin más ni más preámbulos. La manera adecuada es aproximarnos a la mano con los dedos doblados, a fin de que no nos muerda.

Controlando nuestra fuerza con relación al tamaño del gato, debemos acariciarlo y realizar presión, apretándolo contra nosotros o contra una área. Sin exagerar, naturalmente. Así, construiremos una sensación de seguridad y confort con nuestro gato.

Para marcar territorio

Primeramente, no olvide que los gatos son animales familiarizados instintivamente a marcar territorio. Así, rociar tus cosas no es solo una forma de reclamar el lugar, en el momento en que tu gato duerme sobre ti y se frota la cara y las patas, solo tiene un accionar habitual de marcación felino y lo realiza para transladar sus feromonas.

Te desea y se siente feliz junto a ti

Este tiende a ser el fundamento mucho más frecuente. Un gato que quiere bastante a un individuo deseará estar con esa persona, especialmente cuando se creó un vínculo realmente fuerte entre los dos. Es simple que, en relación te sientas, por poner un ejemplo en el sofá, el peludo suba a tu regazo y esté relajado y relajado mientras que ronronea y «aplasta».

Si esta persona pasa bastante tiempo fuera de casa y/o no presta bastante atención a tu gato, va a hacer todo lo que resulta posible para atraparle, comenzando por perseguirle. Si la situación pervive a lo largo de un buen tiempo, perseguirá y atrapará (pies, por poner un ejemplo) o juguetes, o rasguñar muebles, o va a quedar en una esquina todo el día, poco entretenido. Para evitarlo, debería dedicar 3-4 sesiones de juego de unos diez minutos cada una cada día.

¿De qué forma eludir la sobreprotección?

Una manera es mudar la visión del bebé como un ser frágil que no es con la capacidad de marchar en sus ocupaciones. En este sentido, la teoría de Pikler postula que «El ambiente es una condición fundamental para el avance autónomo de cada bebé y niño».

Hablamos de hacer las ocupaciones del día a día en un ambiente que da independencia, seguridad y seguridad, agradable, seguro y saludable. Con la existencia de un adulto para ayudar y proteger, pero sosteniendo la distancia «a lo largo de la actividad libre y autónoma del bebé».