Se puede sacar un gato a pasear

Qué dicen los especialistas Por norma establecida, no aconsejan pasear gatos pues puede ser realmente agotador para el animal, en tanto que no hallan exactamente las mismas fabricantes tranquilizadoras en la calle que tienen en el hogar. . Ciertos especialistas solo lo aconsejan si el gato tiene inclinación a escapar.

Acercamiento con otros animales En la calle, están expuestos a hallarse con otros perros y, según su reacción, tienen la posibilidad de asustarse bastante, así sea ladrando fuerte o tratando perseguirlos. Además de esto, entender a otros gatos les hace mucho más alterados que contentos.

Adiestrar a tu gato para caminar con correa

La utilización de nudos no es natural para los gatos, conque antes de aventurarte en el planeta tienes que acostumbrarlos a estos productos.

Para esto precisará un arnés para gatos del tamaño conveniente y, evidentemente, una correa. Debería haber espacio bastante entre el cuerpo de tu gato y el arnés a fin de que consigas poner un dedo sin inconveniente.

¿De qué manera pasear al gato?

Una vez te has asegurado que tu gato diviértete con un recorrido, es hora de hacerlo para salir al aire libre.

Primero tienes que familiarizarte con el arnés, llevarlo a cabo llevar por casa, jugar con él y acostumbrarle.

La primera oportunidad que lo llevas a pasear es lo más esencial, puesto que esta experiencia servirá para las próximas travesías. Para esto, lo destacado es llevarlo al exterior en un transportista y abrirle la puerta en un espacio relajado, lejos del estruendos y otros animales. Déjelo solo para examinar el ambiente, siempre y en todo momento con el arnés y la correa, hasta el momento en que se sienta cómodo con el ambiente.

Ten paciencia con tu mascota

El gato no se acostumbrará al arnés tan veloz, conque tienes que tener paciencia. Si tu amigo peludo está habituado a salir y regresar a casa a intención, le va a ser mucho más bien difícil dejarse asesorar por ti. Él deseará tomar sus resoluciones, continuar sus instintos y deberás ajustarte consecuentemente.

Si en algún instante has de ser estable, hazlo sin abusar de la gravedad. Finalmente, el recorrido ha de ser un exitación para los dos, no una fuente de agobio para el dueño y el animal.