Un gato puede morir de un infarto

El corazón de los perros y gatos se parece mucho al de la gente. Tiene 4 cámaras, 2 aurículas y 2 ventrículos, que están conectadas por válvulas (válvula mitral a la izquierda y válvula tricúspide a la derecha). Por su parte, cada arteria que sale (aorta y pulmonar) y cada vena que entra en el corazón (cava y pulmonar) tiene su válvula que regula el fluído sanguíneo y también impide que vuelva al circuito cardiovascular. En el momento en que se escucha un corazón sano, solo se sienten los latidos. El fluído laminar y ordenado en el momento en que todo marcha apropiadamente no se escucha.

En el momento en que el fluído sanguíneo se regresa turbulento, se crea una vibración audible y eso es lo que llamamos rumor.

Esto sucede en el momento en que existe alguna obstrucción al fluído habitual, en el momento en que la agilidad incrementa bastante (como en la fiebre o la taquicardia), en el momento en que la consistencia de la sangre cambia (como en la anemia).

Causas mucho más usuales de muerte súbita en gatos

La desaparición súbita en gatos puede generarse por múltiples fundamentos, muchos que no tenemos la posibilidad de mencionarlos todos. No obstante, se conoce que las nosologías que mucho más dan rincón a la desaparición súbita son:

¿De qué forma evitarla?

¿Qué pruebas de diagnóstico tienen la posibilidad de ser primordiales?

Para saber la causa de la insuficiencia cardiaca congestiva, su veterinario puede sugerir una sucesión de pruebas, así como:

  • Análisis de sangre, dentro pruebas de función tiroidea y vermes del corazón
  • )

  • Radiografía de tórax (o radiografías) para valorar el corazón, los vasos sanguíneos y los pulmones
  • Un electrocardiograma (ECG)
  • ecografía para valorar la composición del corazón y su función)
  • Análisis de la presión arterial

FILARIASI CARDIOPULMONAR

tienen la posibilidad de ocasionar la desaparición de un gato tan inmediata como inopinada: esta patología parasitaria se transmite por un mosquito infectado que inocula las larvas en la sangre del animal, que maduran en las semanas siguientes y tienen la posibilidad de ingresar en el corazón del gato, matando l animal aun años tras la pico ada original.

Entre los síntomas mucho más evidentes de contagio están la carencia de apetito en gatos con relativa pérdida de peso, adversidades para respirar, tos y vómitos. Ocasionalmente, la filariosis asimismo supone contrariedad para caminar, conmociones y vahídos: lamentablemente, el epílogo final de forma frecuente es la desaparición del animal.